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16 familias de La Pintana serán desalojadas: Pagaban el arriendo a una persona que no era la dueña

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16 familias de La Pintana, que por años pagaron sagradamente arriendo para vivir en un sitio y además invirtieron en materiales para hacer sus casas, hoy enfrentan una orden de desalojo y tienen menos de una semana para abandonar ese terreno. La justicia determinó que quien decía ser la dueña del predio y recibía el dinero, jamás lo fue.

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«Nosotros llegamos arrendando, como toda la gente de aquí,  llegamos arrendándole a don Manuel y después quedó la hija cobrándonos» relata Alicia Garcia, quien vive en La Pintana.

Hace ocho años Alicia, su madre y sus hijos llegaron a vivir a un terreno de 5.000 kilómetros cuadrados ubicado en calle Los Plátanos con Los Manzanos en la comuna de La Pintana, en un comienzo asegura arrendaba un sitio más amplio y con los años el precio se fue reajustado y su espacio se fue achicando.

«Siempre le tuvimos que pagar y ella nos subía el arriendo, a mi me achicó el terreno y todo» comenta Alicia. «Ella hacía contrato de arriendo, entregaba vales» asegura Víctor, quien también vive en la parcela.

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Eran 16 las familias que sagradamente pagaban el arriendo, 16 familias que se llevaron la sorpresa de su vida cuando se enteraron que la persona que firmaba y les llevaba los contratos no era más que la hija del fallecido cuidador de la parcela.

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«Un día llegó el verdadero dueño y entró a la casa de una vecina y le dijo que él era el dueño, que nos teníamos que ir y nos quedaba una semana y quedamos todos para dentro, no sabía qué decir» relata Alicia García.

«Cuando nos dimos cuenta que no era la dueña, ella nos demandó a nosotros por no pago de arriendo» comenta Victor.

Y la que decía ser la dueña no solo demandó a las familias también a los verdaderos propietarios de este predio, a la familia Gallardo, quien tiene inscrita a su nombre esta parcela desde 1976.

En ese entonces era la Villa La Pintana y pertenecía a la comuna de La Granja, en 1998 esta familia se fue a otra ciudad y dejaron la casa patronal cerrada y a un cuidador en tora vivienda, se llevaron una sorpresa enorme cuando vieron una iglesia dentro de su terreno.

«Averiguamos y efectivamente este caballero comenzó a hacer mal uso de la parcela, no sabemos si arrendó, vendió o qué cosa a una iglesia evangélica y ahí construyeron un templo» comenta a 24 Horas, Antonio Gallardo, dueño del terreno en La Pintana.

José es el pastor de la iglesia evangélica y asegura que llegó a arrendar a este lugar, el trato lo hizo el 2011 con el cuidador de la parcela, le cobraran 50.000 pesos mensuales y le dieron la opción de construir.

«Cada persona se ha esforzado y ha comprado sus materiales para construir sus casas y por mi persona, construir la iglesia» relata José Placencia.

Iglesia La Pintana

Tras ello el dueño detalla que «nos encontramos con la sorpresa de que había un montón de gente dentro de la parcela y la casa de nosotros no era tal casa, se metieron dentro de la casa y no quedó nada de lo quera nuestro» relata Antonio.

Después de tres años en juicio, la Corte de Apelaciones de San Miguel le dio el favor a los verdaderos dueños que tuvieron que pagar abogados para demostrar con escritura inscripción en el conservador de bienes raíces que ellos eran los propietarios.

«Me cobraban algunos 150 mil pesos, otros 200 mil, y si tú hablas de 17 familias, saca la cuenta, estamos hablando de sobre 3 millones de pesos, o sea un negocio super rentable que no nos imaginamos nunca eso» comenta Antonio.

La orden del  lanzamiento (desalojo) quedó fijada para el 15 de noviembre del 2021.

«Día a día vivimos la angustia porque no tenemos dónde irnos», «no he encontrado arriendo, siempre hay una pieza para dos personas, no puedo llegar y salir a la calle con ellos», comenta Víctor y Alicia.

Mujeres que viven el el sitio de La Pintana

El hijo de la dueña asegura que personalmente fue a la municipalidad de La Pintana a dar cuenta de la problemática que enfrentan estas familias, el Serviu hizo el catastro y ya cuentan con un subsidio de arriendo de 250 mil pesos.

«A las familias se les aporta mensualmente en donde nosotros les ayudamos a buscar en ese sector y después validamos un contrato y se les paga directamente a los propietarios de la vivienda» explica Sergio Garrido, del Serviu Metropolitano.

El consejo para quienes buscan arrendar o comprar una propiedad y no caer en una estafa como esta, es revisar la escritura inscrita en el conservador de bienes raíces para asegurarse que quien alquila es el verdadero dueño y no una persona in scrupulosa que intenta lucrar con familias de mucha necesidad.

El equipo de 24 horas intentó con Olga Faúndez a quien los vecinos acusan de estafa, pero no fue posible ubicarla.

Ella fue condenada a pagar las costas del juicio pero hasta ahora no lo ha hecho, ni se ha presentado al tribunal.

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