HISTORIAS FLORIDANAS: El misterioso Perro Negro de la Calle María Elena

0
3219

Era aproximadamente el año 2005, tiempos en los que trabajaba en una empresa de correo privado en la función de cartero.

Recuerdo que ese día había sido agotador y para relajarme pase a un local a compartir con los amigos.

Entre la conversación, las tallas, lo que comimos y bebimos. Parece que el tiempo paso rápido y al mirar la hora, me doy cuenta que no alcanzare a tomar el metro y parece que tampoco las micros amarillas 354, 357,373 o 405 que estaban en el ocaso de su existencia.

Por ello, tuve que tomar un colectivo que van hacia la Plaza de Puente Alto, en donde le pediría al chofer que si por unas monedas más podría dejarme en Santa Raquel con General Arriagada, propuesta que rechazo.

Curiosamente esa fue una la única vez que rechazaron dejarme en ese lugar, con lo que me vi en la obligación de bajarme en Vicuña Mackenna con María Elena, esquina que esta al costado del Metro Los Quillayes.

De ahí tenía que caminar hacia la costa, cruzando toda esa calle que se veía oscura y que me daba miedo transitar.

No recuerdo muy bien las palabras, pero me encomendé a Dios para que no me pasara nada de hecho me dije a mi mismo “si llego a Santa Raquel la otra parte del camino es pan comido”.

A eso apareció un perro negro, que se puso por delante mío y mientras avanzaba miraba hacia todos lados.

Su compañía me hizo sentir tranquilo, me brindo seguridad y cómo que el camino se hizo más corto.

Cuando estaba a punto de llegar a la altura de Mará Elena con Santa Raquel, miro que
el perrito ya no me acompañaba.

Lo busque unos cinco minutos ya que me pareció extraño que desapareciera de un
segundo a otro.

El lugar donde me dejo para mí era más seguro y me fue fácil llegar a mi hogar.

Cuando me acuerdo de esto siempre pienso que se amigó canino fue un ángel guardián del cielo que me acompaño para llegar sano y salvo hacia mi casa

Te invitamos a opinar y debatir respecto al contenido de esta noticia.